LOS
RODAMIENTOS
Los rodamientos o cojinetes de bolas( rodillos, agujas, etc) ayudan a
alargar la vida útil de muchos de nuestros equipos y máquinas
industriales que poseen elementos y piezas en rotación, transmisiones,
reductores, trenes rodantes, etc. Sin embargo, un mal mantenimiento de los
mismos puede generar múltiples problemas, como bajo rendimiento,
vibraciones y ruidos, aumento de la temperatura de funcionamiento,
desajustes en cadenas y correas de tracción e incluso paradas por
rotura.
COMO MANTENER LOS RODAMIENTOS
Una vez más debemos decir que prevenir es mejor que curar, y todo lo que
podamos hacer antes por los rodamientos vendrá muy bien para el
funcionamiento correcto de los rodamientos y los equipos donde los
montemos. Es evidente que debemos comenzar por colocar, reemplazar y
utilizar tan sólo rodamientos adecuados a su ubicación y carga de
trabajo, tanto en tipo y tamaño, como en protección exterior y
lubricación.
LUBRICACION DE LOS RODAMIENTOS
Para que los rodamientos puedan funcionar de una manera fiable, deberán
estar adecuadamente lubricados con el fin de evitar el desgaste que
produce el contacto metálico directo entre los elementos rodantes, los
caminos de rodadura y las jaulas. Además, el lubricante evita el desgaste
y protege las superficies contra la corrosión. Por ello, será importante
la elección del lubricante y el método de lubricación más adecuado
para cada aplicación. El aceite o grasa lubricante perderá gradualmente
sus propiedades de lubricación a causa del trabajo mecánico, la
temperatura, el envejecimiento y la acumulación de suciedad. Por tanto,
es muy importante reponer o renovar la grasa y filtrar y cambiar el aceite
a intervalos regulares. LIMPIEZA
DE LOS RODAMIENTOS
A pesar del uso de rodamientos adecuados, de protegerlos de la suciedad lo
mejor posible, y lubricarlos, cada cierto tiempo es posible que
necesitemos limpiar los rodamientos de un equipo o máquina. Para ello, lo
más adecuado será desmontarlos, siempre que se pueda, aprovechando para
ello otras tareas de mantenimiento que nos permitan llegar hasta su
ubicación. Una vez desmontados con cuidado de no dañarlos, procederemos
a limpiarlos con disolvente, para eliminar todos los restos de suciedad,
grasas secas, etc. Si el tamaño lo permite, lo ideal será sumergir el
rodamiento totalmente en un contenedor con disolvente, dejando unos
minutos que la suciedad se ablande, ayudando a continuación con un pincel
o brocha. Una vez bien limpios será posible revisar y analizar su estado
de uso, sus holguras, desgaste, etc para decidir si deben ser sustituidos
o no. 
Es muy importante, tras el lavado, no dejar secar el rodamiento al aire,
sino lubricarlo lo antes posible, dado que podría oxidarse muy
rápidamente. Obviamente, este proceso de limpieza se refiere básicamente
a los rodamientos abiertos, sin protección. Los rodamientos obturados (
ZZ, blindados, cerrados, protegidos, etc ) con protección integrales a
ambos lados se suministran engrasados por parte del fabricante, superando
la vida útil de la grasa interna a la duración de los propios
rodamientos, por lo que, exceptuando algunas excepciones, no se usaría
limpieza y/o lubricación para este tipo de rodamientos.
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